Ahorrar en tu coche puede ser interpretado de dos maneras. Por una parte, podemos ahorrar cuando compramos un coche. Por otro lado, también es posible hacerlo mientras poseemos uno de ellos.

En el primero de los casos, se trata de adquirir nuestro automóvil por un precio que nos compense. En el segundo, nos referimos a reducir los gastos corrientes, que son los que se tienen habitualmente.

Pero en este texto vamos a invertir el orden de la anterior relación. Tengamos en cuenta que pueden darse momentos en la vida en los que queramos renovar nuestros coches. En este sentido, vale la pena que el primer ahorro dedicado a la adquisición del nuevo vehículo provenga del que se realice en el antiguo.

Asimismo, vamos a dar algunas pistas para solapar el anterior ahorro citado con el que se pueda lograr en la nueva compra.

Consejos de ahorro con tu automóvil

En primer lugar, hemos de considerar que nuestro estilo de conducción es fundamental a la hora de rentabilizar el gasto. Aparte de optimizar las rutas a emprender, tenemos que circular sin cambios bruscos de marchas. Estos van a suponer tanto un mayor consumo de combustible como un desgaste de los elementos del motor.

También podemos ahorrar en las revisiones de mantenimiento del taller. Debemos comparar las ofertas por los servicios y recambios de piezas. Siempre con presupuestos cerrados y bien desglosados por partidas.

Por último, recordamos que es posible elegir estaciones de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) cuyos precios nos compensen más. También hay que considerar la importancia de analizar las condiciones de la póliza de nuestro seguro de automóvil, y contrastarlas con las de otras propuestas.

Ahorrar durante la compra de un coche

Finalmente, cuando hayamos ahorrado lo suficiente en nuestros últimos usos del vehículo antiguo, es el momento de plantearnos cómo hacerlo para adquirir el nuevo.

La primera recomendación pasa por no tener prisas ni decantarse pronto en la negociación. Hemos de valorar que la inversión que queremos llevar a cabo es muy alta, y puede haber diferencias sustanciales entre los presupuestos que nos ofrecen los distintos concesionarios.

Aparte, existen épocas, como los finales de trimestre o de ejercicio, en las que son comunes las ofertas para cuadrar los presupuestos mediante unas últimas ventas. Un argumento similar podemos señalar respecto a la aparición de nuevas versiones de modelos ya existentes. Cuando se producen estos lanzamientos, podemos hacernos con las unidades en stock de la versión anterior por un precio muy reducido.

Por otro lado, no olvidemos que las instituciones públicas presentan a veces campañas de ayudas para la renovación de la flota automovilística, lo cual podemos aprovechar.

En definitiva, ahorrar en tu coche es posible gracias a la buena planificación. Tanto en el uso como en la adquisición.

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