Si con el Bugatti Veyron ya nos quedábamos boquiabiertos y pensábamos que hasta ahí había llegado el límite de la ingeniería, lógicamente, estábamos equivocados. Este modelo es el que ha alcanzado la cima de la marca, ya que el último modelo que sacó la firma francesa aún no ha sido producido. Este Chiron ha conseguido elevar el potencial de su motor W16 de cuatro turbos hasta los 1.500 caballos, ganando el primer puesto como el primer modelo de producción en llegar a esa cifra de potencia. Es posible que este modelo pueda superar los 420 km/h, pero se han autolimitado para que no superen esa velocidad máxima.

 

En primer lugar queremos que conozcáis el precio de este automóvil, y su precio es de 2.400.000 € (sin impuestos), lógicamente un precio que muy pocos pueden permitirse para conducir esta maravilla de la ingeniería. Han fabricado en total 500 unidades de este hipercoche para todos sus fieles clientes ya para las personas que quieran comprar este lujoso coche. El flujo de aire que entra a este coche por cada entrada de aire es de 800 litros a la hora. Podrías llenar cinco bañeras en 60 segundos de la potencia aerodinámica que tiene este modelo de Bugatti. También hay dos turbos que trabajan hasta 4.000 rpm. Luego se le unen otros dos adicionales para ofrecer una mayor estirada de la potencia.

 

 

Con esta llave se activa el modo Top Speed que, como ya ocurría en el Veyron, se activa mediante una llave adicional, la Speed Key. Aquí se libera la penúltima limitación electrónica para poder superar los 400 km/h, a los que de momento llega a unos 420 km/h.

Si vas a fondo, en 6 minutos y 49 segundos terminas con el depósito de 100 litros en un instante. Pero a 420 km/h en ese tiempo haces unos 50 km. El Veyron a fondo podría aguantar 12 minutos hasta que el depósito se quede seco.

 

 

Otros datos técnicos del Chiron es que es 52 mm más alto que el de Bugatti Veyron, cuenta con aerodinámica activa ya que el alerón cambia su posición para optimizar el downforce, la aerodinámica y el freno. La aceleración es tan brutal que el aire que pasa por encima de los neumáticos los refrigera, haciéndoles perder presión para mejorar la estabilidad y el recorrido del coche. Si la presión baja de 2,8 bares no puedes superar los 300 km/h, toda una pena... El cuadro de mandos tiene tres TFT y un velocímetro analógico. Según avanza la velocidad, la información disponible va disminuyendo para así enfocar más la conducción.

 

 

 

Para el bastidor, el Bugatti Chiron estrena un chasis adaptativo con cinco programas de actuación: 'Lift', EB Auto, Autobahn, Handling y Top Speed. En cada uno de ellos se monitoriza el funcionamiento de la altura de la carrocería, los amortiguadores, la dirección asistida, la tracción a las cuatro ruedas (hay un modo 'drift'), el diferencial trasero, la aerodinámica activa y el ESP.

 

Después de estas curiosidades os dejamos como siempre, un video explicativo del Bugatti Chiron comentado por Jaime Gabaldoni.

¡Un saludo!

 

 

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Cargando...

Un momento por favor...