Numerosos imprevistos pueden suceder cuando te pones al volante y en la mayoría deberíamos saber cómo reaccionar. Sin embargo, hay algunos accidentes para los que no estamos preparados, por ejemplo, cómo reaccionar cuando nuestro coche cae al agua.

En primer lugar, y aunque sea difícil de conseguir, hay que mantener la calma. El pánico puede llegar a ser un rival muy astuto, que ataca con plenitud cuando estamos en el momento más crucial. Conviene tranquilizarse y mantener tranquilos a los demás ocupantes del vehículo, si fuera el caso

Pasos que seguir en caso de caer al agua con el vehículo

1. Llevar el cinturón de seguridad puesto es primordial. De lo contrario, la desaceleración del vehículo al chocar contra el agua puede ocasionarnos daños de toda consideración. El riesgo que corremos es el de no poder seguir adelante por haber quedado aturdidos con el golpe.

2. Soltar el cinturón de seguridad en cuanto nos hayamos asegurado de que ninguna acción que realicemos pueda ocasionarnos algún daño. En el caso de quedar volcados, deberíamos apuntalarnos con brazos y piernas para evitar sufrir daños en el cuello.

3. Comprobar si las ventanillas se pueden bajar. Si es así, abandonar el vehículo enseguida. Si no, intentar romperlas, bien con la ayuda de un martillo puntiagudo, bien con una llave utilizada como puntero, sujetándola con una mano y golpeándola con la otra. Nunca intentaremos salir por el parabrisas, porque el vidrio laminado no se romperá como lo hace el vidrio templado.

4. Si no es posible salir por las ventanillas, la alternativa será esperar hasta que el habitáculo se haya llenado de agua por completo.

5. Si nos vemos obligados a esperar a que el coche se llene de agua, nos situaremos en la parte más alta posible del habitáculo, para respirar aire hasta el último momento que sea posible.

6. Abrir las puertas sólo será sencillo cuando el habitáculo ya esté lleno de agua, y no de aire. En ese momento la presión interior y la exterior se habrán equiparado, y el esfuerzo que habrá que realizar para abrir las puertas del vehículo será menor. El proceso de llenado puede ser realmente lento.

7. Empujar las puertas con fuerza por el lado más lejano a la bisagra, para disponer de mayor brazo de palanca.

8. Abriremos las puertas de ambos lados, si es posible, buscando que el vehículo se quede lo más estable posible y evitando que se ladee.

9. Nadar hacia la superficie, donde se vea más claridad, si nos desorientamos seguir las burbujas producidas por la respiración.

10. Una vez en la orilla, lo más importante será buscar atención médica, pues la tensión del momento puede habernos hecho pasar por alto alguna herida o golpe severo, sin haber percibido dolor.

Al volante, cualquier prevención siempre es bienvenida.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Cargando...

Un momento por favor...