Cada vez son más los vehículos que incorporan sistemas de frenado automático, dispositivos compuestos por sensores y controles en los frenos capaces de detectar la presencia de peatones y ciclistas en la vía y reducir la velocidad automáticamente, hasta el punto de llegar a frenar por completo para evitar un accidente (además de ayudar a no sobrepasar el límite legal de velocidad, en casos más graves). También incorporan sistemas de alertas acústicas y de redirección en caso de que el auto se salga de la vía. Son como una especie de copiloto silencioso que ayudan a que nuestra conducción sea más segura.

 

Más formación y nuevas herramientas

Pero, ¿cómo pueden adaptarse los talleres a esta nueva tecnología que incorporarán, cada vez más, los nuevos vehículos? ¿En qué habrán de cambiar los procesos de reparación? En primer lugar, los nuevos mecánicos (así como los veteranos) deberán formarse y adquirir nuevas habilidades para estas tecnologías: los conocimientos de electrónica y de diagnóstico serán fundamentales en los talleres dentro de poco.

En los talleres mecánicos, además, los profesionales tendrán que adaptarse a un futuro con menos reparaciones debidas a choques traseros. También serán necesarias nuevas herramientas tecnológicas de reparación, como los equipos de diagnosis.

Antes de la reparación los mecánicos habrán de realizar las correspondientes pruebas de diagnóstico con un buen equipo de diagnosis para identificar los códigos de problemas (DTC) antes de comenzar con la reparación, si bien también habrán de hacer otro diagnóstico una vez finalizada la misma.

Tampoco se ha de devolver el vehículo a su dueño sin haber reparado los posibles daños existentes en los sensores (suelen encontrarse en el paragolpes delantero y el parabrisas), así como cambiar o recalibrar los sistemas dañados, además de borrar los DTC para que conste como que están reparados.

 

Obligatoriedad del sistema de frenado automático

A día de hoy, el 10% de los vehículos nuevos cuentan con el sistema de frenado automático, siendo opcional en otro 50%. En países como Estados Unidos este dispositivo deberá incluirse obligatoriamente por ley en los autos nuevos a partir del año 2.022, si bien la mayoría de los fabricantes se han comprometido a montar sistemas de frenado automático en todos sus vehículos para este año 2.018.

En Europa, sin embargo, han sido los propios eurodiputados quienes han solicitado en el Parlamento la obligación de que los vehículos nuevos cuenten de serie con el sistema de frenado automático (además de control de velocidad inteligente), puesto que sólo una cuarta parte de los coches nuevos cuenta con este sistema.

Desde el Parlamento explican que si la mayoría de vehículos no cuenta con este dispositivo es, sobre todo, por el elevado coste que conlleva su montaje. El eurodiputado alemán Dieter-Lebrecht Koch indicó que “la incorporación generalizada del sistema de frenado automático permitiría que se redujera su precio”. Finalmente, la resolución se aprobó con 593 votos a favor.

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