Este elemento iba a ser obligatorio, en principio, en el año 2015 cuando se aprobó en el Parlamento Europeo el Reglamento 2015/758. Sin embargo, no ha sido hasta el 31 de marzo de 2018 cuando entró en vigor dicha norma, por lo que se hace obligatoria la instalación del sistema automático de llamada de emergencia (conocido internacionalmente como e-Call) en todos los vehículos nuevos fabricados en la Unión Europea. Y es que, según las previsiones, este sistema podrá salvar 1.500 vidas al año en el continente debido a la rapidez de la actuación de los servicios de emergencia.

 

Cómo funciona

Cuando uno de los vehículos que incluya este sistema sufra un accidente, será el mismo vehículo el que llame automáticamente a emergencias (112) mediante un servicio de comunicación móvil que incluirá una tarjeta SIM propia, para informar de la ubicación en la que se ha producido la colisión (a través de coordenadas de GPS), la hora, el número de ocupantes y otorgar los datos técnicos del coche. El sistema se activará y podrá ser utilizado en cualquier país de la Unión Europea, con independencia de la marca del automóvil y de la compañía de telefonía.

Si el siniestro es lo bastante grave para alertar a emergencias, los sensores del sistema e-Call (que pueden ser los mismos del airbag) lo activarán automáticamente, si bien también permite activar una alerta manual, en la que únicamente habría de pulsarse un botón en caso de que alguno de los viajeros necesite alguna atención médica urgentemente, aunque sólo sea alguna medicina específica o también para alertar de otros accidentes presenciados en la vía.

Aunque la llamada se realice de forma manual o automática, siempre se creará la conexión con el centro de emergencias y los pasajeros podrán transmitir a los equipos de rescate los detalles que consideren oportunos sobre el accidente. En caso de no recibir respuesta por parte del conductor y los pasajeros, un equipo de emergencias partirá inmediatamente a su rescate.

Los fabricantes aseguran que este sistema no supondrá un gasto extra en la factura telefónica, puesto que ni siquiera es necesario poseer un Smartphone para que el -eCall funcione, puesto que está integrado en el vehículo. Eso sí, su instalación puede costar alrededor de 100 euros a los fabricantes (ya se verá si su uso no se repercute después en el precio final). Cuidado: no se debe confundir con el sistema OnStar de Opel o los servicios Connected Drive de BMW, son parecidos, si bien éstos últimos también tienen otras funciones de información.

 

Otra solución parecida a este sistema

Algunos modelos (de lujo, principalmente) ya incorporaron este sistema hace varios años. Tras ello, hubo empresas que experimentaron con algunos elementos para tratar de desarrollar un sistema parecido. Es el caso de Bosch e IBM, quienes desarrollaron una toma de 12V que, al registrar un golpe grave en el vehículo, establecía la llamada a los servicios de emergencia mediante una aplicación en el móvil (en lugar de hacerlo directamente, como es el caso del sistema en sí). Pero tampoco se debe subestimar esta solución, ya que en caso de accidente, cada segundo cuenta…

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