Cuando reviente un neumático de nuestro coche, pinchemos en carretera o llevemos la rueda con tan poca presión que constituya un peligro para la conducción, habremos de cambiarla… y, por lo general, casi siempre nos pillará en un mal momento: de noche, con frío, agua, barro, suciedad… lo que dificulta bastante esta tarea.

Además, para algunos, cambiar un neumático del coche puede convertirse en una ardua tarea ya que, aunque teóricamente parezca bastante sencillo, a muchas personas se les olvida cómo se hace. A pesar de ello, nunca viene mal repasar cómo se cambia una rueda. Te lo resumimos en cinco puntos básicos y esenciales.

 

Sigue estos cinco pasos para cambiar una rueda

Antes de comenzar a realizar el cambio, hemos de apartarnos de la carretera lo máximo posible, deteniendo el vehículo en un lugar nivelado para poder facilitar las operaciones que haya que hacer con el gato y, con ello, el cambio de la rueda. Además de encontrar un lugar adecuado, también hay que seguir el protocolo de seguridad (chaleco reflectante, luces de emergencia y triángulos) para avisar al resto de conductores de que estamos detenidos con una avería. Tampoco olvides llevar un par de guantes en el coche para no mancharte las manos cambiando el neumático.

1. Antes de bajar del coche, hemos de ponernos el chaleco reflectante. Una vez fuera, primero hay que aflojar las tuercas de la rueda y el tornillo de seguridad (en caso de que nuestro auto lo tenga). Hay que hacerlo antes de colocar el gato y elevar el coche.

2. Una vez aflojadas las tuercas, hay que colocar el gato, buscando el lugar indicado para ello: una especie de pletina reconocible al tacto que encaja en la muesca principal del gato. Lo encajaremos en ese lugar para proceder a levantar el coche.

3. Teniendo el coche levantado, podemos quitar todas las tuercas y extraer la rueda, cogiéndola desde detrás y con cuidado de que ninguna parte de nuestro cuerpo quede atrapada bajo el coche (los brazos y manos corren un mayor riesgo).

4. Una vez se ha extraído el neumático, hay que colocar la de repuesto (que debemos llevar inflada siempre a una presión de 0’5 bar por encima de la recomendada para evitar que tenga algún defecto de presión y descompense el coche o se nos pinche) y colocamos las tuercas de la misma.

5. Con las tuercas apretadas al máximo posible, se ha de bajar el coche con cuidado. También hay que hacer una última comprobación apretando las tuercas con la llave inglesa. Hecho esto, podremos continuar nuestro trayecto tranquilos.

Si sigues estos pasos no deberías tener ningún problema para cambiar la rueda de tu vehículo. Si te surge algún problema o dificultad (también en caso de que sea de noche o con condiciones meteorológicas adversas), recuerda que siempre puedes llamar al teléfono de asistencia en carretera de tu seguro.

 

Comentarios  

0 #1 Hermann Fritsch 08-01-2018 02:47
es recomendable tambien de unos Km bajarse del coche manteniendo las medidas de seguridas prescritas anteriormente y controlar las tuercas reapretandolas.
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