La disposición de los órganos motores de un vehículo establece diferencias fundamentales entre los propios vehículos, siendo algunas de estas diferencias:

1)    Vehículo con motor delantero y sistema de propulsión trasero.
2)    Vehículo con motor y propulsión delanteros, que en este caso se denominan de tracción delantera.
3)    Vehículo con motor y propulsión traseros.
4)    Vehículo con propulsión total.

 

Los vehículos del grupo 1) adoptan una disposición de los órganos motores, donde puede verse que el motor y la caja de cambios van situados en la parte delantera, desde donde se lleva el movimiento al puente trasero por medio de un eje provisto de juntas elásticas, que posibilitan el movimiento relativo del eje trasero con respecto a la carrocería. Desde el eje trasero se comunica el movimiento a las ruedas traseras, que en este caso son las motrices.
Esta disposición es la que podemos considerar como tradicional y su principal ventaja reside en una distribución racional del peso, que confiere al vehículo un buen comportamiento en carretera, tanto en lo referente a la estabilidad de marcha como en aceleraciones o frenadas. Una variante de este sistema es que dispone la caja de cambios unida al puente trasero, en lugar de acoplarse al motor, lo que iguala aún más los pesos delantero y trasero.



Por otro lado, en el grupo 2) se agrupan los vehículos que presentan una disposición en la que apreciamos que el motor, la caja de cambios y el diferencial, están situados en la parte delantera del vehículo, llevándose el movimiento hasta las ruedas delanteras por medio de sendos árboles de transmisión. Con esta disposición, las ruedas delanteras resultan a la vez directrices y motrices, quedando simplificado el sistema de transmisión, que suprime el árbol de mando del caso anterior.
Actualmente, el motor suele montarse transversalmente en el vehículo, consiguiendo una mayor simplicidad en la transmisión del movimiento a las ruedas. Esta es la disposición más utilizada, ya que reúne las condiciones de simplicidad y unas excelentes cualidades estables del vehículo en marcha, ofreciendo un buen reparto de peso.



Otro grupo a destacar es el 3), en el que el motor, caja de velocidades y diferencial, están ubicados en la parte trasera del vehículo, dando movimiento a las ruedas traseras, que son las motrices. En ciertos casos, como en los coches deportivos, el motor se sitúa por delante del eje trasero, en el espacio destinado a los asientos de este lado, para dar una mayor estabilidad al vehículo, consecuencia de un reparto idóneo del peso, que está localizado preferentemente en la parte central.

A día de hoy se emplean bastante los sistemas de propulsión total, que son los que engloban el grupo 4), en los cuales, el giro del motor puede ser transmitido a ambos ejes del vehículo, a voluntad del conductor, lo que le facilita para circular por terrenos accidentados, apoyándose en una tracción total de las cuatro ruedas. Normalmente, en estos casos, se dispone el motor en la parte delantera, desde donde se transmite el giro a ambos ejes.



Sujeción del grupo motor.

El grupo motopropulsor se fija al bastidor generalmente por medio de tacos de caucho, que filtran las vibraciones producidas con la marcha del motor, evitando que sean transmitidas al bastidor, pues ocasionaría molestias a los pasajeros.

Uno de los sistemas de sujeción más utilizado es aquel donde el motor se fija al travesaño delantero mediante dos apoyos elásticos, que a su vez se fijan en ambos laterales del bloque, mientras que la caja de velocidades se une por medio de otro apoyo elástico a la traviesa, fijada por ambos extremos al chasis.

El montaje del grupo motopropulsor se realiza mediante un bastidor llamado “cuna”, que se fija a la estructura autoportante de la carrocería.

También es utilizado el sistema de fijación en dos puntos de apoyo, de los cuales, el delantero está situado a una cierta altura con respecto al trasero. Con ello se consigue que el centro de gravedad del motor quede por debajo de su eje longitudinal, evitando que pueda caerse de su posición vertical. Este sistema es empleado en algunos vehículos de motor y propulsión traseros.

Una variante de esta disposición utiliza unas bielas en unión lateral al motor, que hacen que el montaje no sea rígido, sino que el motor pueda bascular dentro de unos límites, con lo que se consigue atenuar los esfuerzos de torsión a que se somete el cigüeñal en el momento de la arrancada, dispensando un poco de este trabajo al embrague.

Comentarios  

0 #1 RICAPOBLE 19-10-2016 13:31
:D Excelente el aporte!
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