En los automóviles actuales ha adquirido una gran importancia el diseño de las carrocerías, ya que no sólo se trata de conseguir un vehículo de líneas agradables, sino que además debe poseer una buena aerodinámica, de manera que la resistencia a vencer en su movimiento sea la mínima posible. Esto supone que para la misma potencia del motor el consumo de combustible se reduce y las prestaciones quedan aumentadas.

 

Los factores que influyen en la resistencia de un vehículo cuando está en marcha son la suma de:

1)    Una resistencia de rozamiento debida a la propia viscosidad del aire, el cual tiende a adherirse a la superficie externa del vehículo, dificultando su circulación a lo largo de ella. Una delgada capa de aire se adhiere en la marcha a estas paredes en movimiento, mientras que las sucesivas capas se frenan mutuamente sobre un pequeño espesor.
2)    Una resistencia de forma, que resulta del aumento de la presión del aire en presencia del obstáculo en movimiento que supone la carrocería del vehículo (parte frontal, principalmente), la rugosidad de las superficies y las formas de ellas (aristas vivas, curvaturas, etc…)

Así pues, las carrocerías se diseñan y construyen de manera que el vehículo ofrezca la mínima resistencia al avance, resultando ideal la forma de “gota”; pero como este modelo resulta antiestético, actualmente se tienda a reducir la altura de los automóviles y a inclinar los parabrisas para mejorar la aerodinámica, evitando al mismo tiempo las superficies salientes como los faros, que ahora se incrustan en la carrocería.

Con el fin de garantizar un correcto diseño desde el punto de vista aerodinámico, los fabricantes prueban sus modelos en túneles aerodinámicos, que permiten determinar el efecto y la resistencia que presentan las diversas formas en la marcha del vehículo y bajo la acción del viento lateral.

La aerodinámica eficaz de una carrocería viene dada por su coeficiente de penetración (Cx) que constituye una buena evaluación de la capacidad de penetración de un vehículo en el aire.

Para disminuir la sensibilidad del automóvil al viento lateral, se redondean las carrocerías, mejorando considerablemente el comportamiento del vehículo en carretera bajo los efectos anteriormente descritos.

Otra de las características de la carrocería más cuidada por los fabricantes en la actualidad es la visibilidad panorámica, disponiendo grandes superficies acristaladas, que limitan al máximo los ángulos muertos de visibilidad. Esto se consigue haciendo los montantes de unión al techo lo más estrecho posible y redondeando la luna delantera y trasera de parabrisas.


 
La forma más corriente de la carrocería es la denominada berlina, con dos o cuatro puertas y un compartimento para equipajes en la parte delantera o trasera. Este tipo de carrocería, también llamada sedán, se estructura en 3 volúmenes, de los cuales, el delantero aloja el motor y el trasero constituye el maletero, mientras que el volumen central forma el compartimento de alojamiento para los pasajeros. Los automóviles con carrocería de dos puertas y líneas deportivas se denominan coupé.

En otras ocasiones es sustituida la tapa del maletero trasero por una quinta puerta, disponiéndose entonces los asientos traseros abatibles. Los automóviles descapotables derivan de las berlinas y en su carrocería se ha suprimido el techo metálico, siendo sustituido por una capota de vinilo que puede ser plegada sobre la parte trasera. Este tipo de carrocería recibe también los nombres de cabrio, cabriolet o spider.

Los automóviles familiares con su quinta puerta y gran espacio para carga, constituyen una clase especial de gran aceptación actual. La carrocería de los vehículos conocidos como monovolúmenes se conforma en un solo volumen integrando el compartimento de equipajes en el de pasajeros, que comunica también con el compartimento motor, desprovisto de tabiques rígidos de separación. Este tipo de vehículos pueden estar dotados de asientos para pasajeros en la parte trasera, o bien solamente en la delantera para ser destinados a carga, en cuyo caso reciben el nombre de furgón. Los vehículos todoterreno, de apariencia robusta, constituyen una clase especial de automóviles diseñados para circular por terrenos inapropiados.

Por lo que se refiere a la seguridad, la carrocería debe presentar la rigidez más adecuada, suficiente para absorber la energía de un choque sin aplastamiento; pero no tan rígida como para que la energía del impacto se transmita a los pasajeros. Las del tipo monocasco son las que mejor se adaptan a estas exigencias, con deformaciones progresivas en caso de accidente, tanto de la parte delante como del a trasera, manteniendo intacto el espacio destinado a pasajeros.

Comentarios  

0 #1 hugo aguilera 27-10-2016 03:33
Muy buenos consejos y comentarios
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