Excluyendo el motor y el equipo electrónico de un automóvil, el resto de los componentes mecánicos del vehículo, como la caja de velocidad, dirección, frenos, etc., quedan englobados en lo que comúnmente se denomina chasis.

Dentro de todas las partes que forman el chasis, hoy vamos a hablar sobre aquellos componentes del automóvil que forman el grupo motor.

 

El grupo motor tiene como misión transformar la energía química, contenida en el combustible, en energía mecánica de movimiento, para así permitir al vehículo desplazarse.

En el interior del motor hay una cierta cantidad de piezas en movimiento, rozando consecutivamente unas piezas con las otras. Para evitar el excesivo desgaste de estas piezas debido al frotamiento y al calor, se dispone de un sistema de engrase que proporciona una fina película de aceite entre las piezas en movimiento, renovándose así consecutivamente.
El giro del motor puede variarse a voluntad del conductor mediante el pedal de aceleración.

Los componentes más importantes que permiten el movimiento del vehículo y trabajan conjuntamente al motor son:

-    Embrague: tiene como principal cometido transmitir el giro del motor a las ruedas. Para ello, se aprovechan las características de fricción y adherencia de algunos materiales y así se logra una unión rígida entre el motor y las ruedas. Cuando dicha unión existe, se dice que el motor está embragado. Si no hay unión, el motor estará desembragado.

El embrague se acciona mediante el pedal de embrague. Cuando está suelto, el vehículo está embragado y si se pisa, se desembraga.

-    Caja de velocidades: tiene como misión variar la potencia o la velocidad del vehículo con arreglo a las necesidades de la marcha. Para conseguirlo, se dispone en su interior una serie de ruedas dentadas, que pueden engranarse entre sí de distintas formas, reduciendo el giro que proporciona el motor según las combinaciones que se establezcan, obteniéndose así diferentes velocidades en las ruedas del vehículo, con la misma velocidad de rotación del motor.

Según la ley de mecánica, en todo trabajo, lo que se gana en potencia se pierde en velocidad y, así, mediante el empleo de la caja de velocidades, se puede disponer de una mayor potencia para subir las pendientes, a condición de perder un poco de velocidad. Esto se consigue con una reducción adecuada del giro que proporciona el motor.

Las distintas relaciones se seleccionan por medio de una palanca de cambios, que se coloca al alcance del conductor para que pueda maniobrarla con arreglo a las necesidades de la marcha. Dicha palanca tiene una posición llamada punto muerto, en la que no se transmite el movimiento del motor a las ruedas, y por tanto, puede girar sin que el vehículo se desplace. Por mediación de esta misma palanca puede cambiarse el giro que llega del motor, en el sentido contrario al de rotación normal, desplazándose así el coche en este caso hacia atrás. Los vehículos de turismo suelen disponer de cuatro o cinco relaciones de marcha hacia adelante y una hacia atrás. Para seleccionar una relación o cambiar a otra, es necesario hacer uso del embrague para interrumpir la transmisión del giro del motor a las ruedas.



-    Transmisión: su función es la de transmitir el giro desde la caja de velocidades al puente trasero o par de reducción. Está formada en la mayoría de los casos por dos tubos de acero unidos entre sí por medio de juntas elásticas, que también se disponen en la salida de la caja de velocidades y en la toma de movimientos del puente trasero. Las juntas de unión de la transmisión permiten las oscilaciones del puente trasero durante la marcha. A este mecanismo van unidas las ruedas, que le transmiten las oscilaciones que sufren a causa del deslizamiento sobre el suelo, con el rodar del vehículo.

En los vehículos con tracción delantera, el movimiento es llevado directamente desde la caja de cambios a las ruedas delanteras, por medio de palieres.





-    Puente trasero: tiene como misiones principales:
1) Efectuar un cambio de 90° y una reducción en el giro proporcionado por el motor para llevarlo a las ruedas.
2) Dispone de un mecanismo diferencial, que haga girar con mayor velocidad la rueda exterior en las curvas.

-    Sistema de propulsión: el giro que llega al puente trasero desde el motor es transmitido a las ruedas, que se unen al mismo por mediación de palieres. Como las ruedas se apoyan en el suelo, al serles comunicado un esfuerzo de giro se las obliga a rodar, transmitiendo un empuje al puente trasero, al cual hemos dicho que van unidas. Este empuje se aplica al chasis del vehículo por mediación de varios sistemas, como pueden ser ballestas, tirantes, bielas, de empuje, etc.
Las ruedas que transmiten el empuje al vehículo se llaman motrices.

-    Frenos: Para aminorar la marcha del vehículo, y llegar si es preciso a su detención total, se emplea el mecanismo de los frenos, que se acciona con un pedal emplazado en el interior del vehículo muy cerca del de el embrague y que el conductor maneja con el pie derecho. Al pisar el pedal del freno se activa el dispositivo de frenado instalado en cada rueda, conteniéndola en su giro, sin llegar a que se produzca el blocaje, es decir, su detención brusca.

El pedal del freno actúa directamente sobre el cilindro principal, a través del servofreno, activándose los dispositivos de freno de rueda. El calor desprendido por este mecanismo en la acción de frenado es disipado con el mismo aire de la marcha.



-    Suspensión: su misión es proporcionar una mayor comodidad a los pasajeros del vehículo y contribuir a la mejor estabilidad del mismo. Para ello se dispone de varios medios elásticos de unión entre los ejes de las ruedas y el chasis. Son estos los neumáticos, ballestas o muelles helicoidales y amortiguadores. Los neumáticos absorben los pequeños baches del terreno; las ballestas o muebles, las grandes desigualdades; y los amortiguadores frenan las oscilaciones de las ballestas.
El conjunto de los mecanismos de la suspensión hace que el chasis no se mueva excesivamente durante la marcha por terrenos irregulares.

-    Dirección: su misión es dirigir el vehículo por el camino deseado por el conductor. Se consigue orientando las ruedas delanteras (directrices) por mediación de un mecanismo que acciona el conductor, girando un volante desde el interior del vehículo.

El mecanismo de la dirección debe cumplir el requisito de dar a cada una de las ruedas delanteras la orientación debida, ya que al igual que ocurre en el puente trasero, las ruedas han de efectuar recorridos distintos en las curvas.

Comentarios  

0 #2 tetef300 22-10-2016 19:21
:D :D :D :D :D :D :D :D :D :D :D 10000000000 gracias por la informacion asi no voy a suspender
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0 #1 tetef300 22-10-2016 19:20
eso es muy bueno gracias por toda esa informacion :D
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