Las motocicletas necesitan llevar un mantenimiento adecuado para que su vida útil se alargue y para que todo funcione correctamente en cada momento. Uno de los elementos que va a hacer que tu moto no dé problemas es el aceite.

Cuándo realizar el cambio de aceite

El aceite es muy importante, por eso mismo debe presentar las condiciones adecuadas o el rendimiento de la motocicleta podría verse reducido e, incluso, podría provocar una avería que trastocase tus planes.

La cuestión que surge entonces es cuándo tengo que cambiar el aceite de mi moto. Es fundamental que tengas en cuenta que el cambio debe darse por dos razones diferentes y que cuando una de ellas se cumpla, hagas el cambio por tu cuenta, si tienes el conocimiento necesario para hacerlo, o que lleves el vehículo a tu taller de confianza para dejar el cambio de aceite en manos de expertos que están acostumbrados a realizar esta tarea básica de mantenimiento.

Pues bien, el cambio de aceite puede estar motivado por el kilometraje de la motocicleta o por el tiempo de uso. En cuanto al kilometraje, debe cambiarse cada 2000 o 6000 kilómetros, estando el cambio más cercano a la primera cifra cuando los reglajes de la moto precisan del aceite para refrigerarla. Si hablamos de cambio de aceite también debemos prestar atención al cambio del filtro, aunque este tiene una vida útil mayor y puede cambiarse cada dos revisiones.

En lo que respecta al tiempo, el aceite debe cambiarse después de un año si durante ese periodo de tiempo no se ha utilizado la moto, ya que el propio aceite se habrá oxidado y perdido toda su calidad.

El lubricante que necesita tu moto variará dependiendo de la marca. Lo ideal es que compruebes cuál es el tipo de aceite que más le conviene a tu máquina según el propio fabricante.

Por lo general, los aceites full sintéticos y los semisintéticos son los mejores, pero podría darse el caso de que no sean lo que tu moto necesita. En cualquier caso, mira los mejores aquí y hazte con el aceite que mejor le venga a tu vehículo.

Para qué sirve el aceite de la motocicleta

El aceite de moto cumple cinco funciones básicas:

- Lubrica las partes metálicas que hay en el motor: minimiza la fricción de los elementos y evita el desgaste producido por el rozamiento de las partes que componen el motor.

- Limpia los residuos: cuando en el cilindro se produce la explosión de la mezcla de aire y el combustible se generan unos residuos. El aceite tiene también la función de evacuar parte de esos residuos hacia el cárter. Esta es una de las razones por las que hay que cambiar el aceite cada un número determinado de kilómetros. Por eso mismo, el sistema de lubricación del motor de tu moto cuenta con un filtro para el aceite, para que la suciedad y los residuos no reduzcan el rendimiento de tu vehículo.

- Protege de la corrosión: el motor y sus diferentes partes no solo se desgastan por causa del rozamiento y generan residuos, sino que al entrar en contacto con el oxígeno también pueden oxidarse y corroerse. El aceite, gracias a los aditivos especiales que contiene, ayuda a prevenir la corrosión, manteniendo las piezas en un estado óptimo por más tiempo.

- Ayuda en el proceso de sellado: el aceite juega un papel destacado en el proceso de combustión, ya que provoca un sellado entre el cilindro y el pistón, que maximiza el proceso y evita que la motocicleta pueda perder potencia y rendimiento.

- Enfría el motor: también actúa como refrigerante. El aceite recubre las partes del motor y absorbe parte de la alta temperatura que se registra. Es normal que, cuando una moto se encuentra con un nivel bajo de aceite, la temperatura del vehículo sea considerablemente mayor que de costumbre.

El aceite y un concepto importante: la viscosidad

La viscosidad es la resistencia que presenta un líquido a la hora de moverse y varía dependiendo de la temperatura a la que se encuentre dicho líquido. Cuanto mayor sea la temperatura a la que esté un líquido, menor será la resistencia. Por el contrario, cuanto más frío esté el líquido, este se moverá con mayor dificultad. Sirva como ejemplo el propio aceite que utilizamos para cocinar o freír patatas. A temperatura ambiente, el aceite presenta una mayor viscosidad y se mueve con mayor dificultad; sin embargo, si observas una sartén con aceite que lleva un par de minutos al fuego, podrás ver como ese líquido alcanza una viscosidad cercana a la del agua, siendo la resistencia al movimiento menor.

La viscosidad es una de las características que mejor definen a los aceites de motocicletas y es primordial que el aceite se mantenga con cierto grado de viscosidad para que pueda cumplir con sus cinco funciones a la perfección. Con este objetivo, los aceites suelen llevar un par de aditivos —entre los muchos tipos que llevan— específicos para mantener la viscosidad del líquido en el punto óptimo. Por un lado, el diluyente para que el aceite no se apelmace a bajas temperaturas y pueda fluir con normalidad. Por otro lado, cuentan con un aditivo que mejora la viscosidad a altas temperaturas, ya que, si el aceite pasa a ser demasiado fluido, podría dejar de lubricar las piezas del motor y el rozamiento y el deterioro serían mucho mayores.

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