Si estás pensando en comprarte un coche pero no dispones de todo el dinero para pagarlo en efectivo al momento, siempre queda la opción de financiar con la que, además, puedes conseguir descuentos (según la firma y la campaña), aunque con el pago de los posteriores intereses se verá mermado. 

También debes saber que para financiar dicha compra, has de aceptar las condiciones que el banco o el concesionario te imponga. En este artículo te informamos de todo lo relativo a la financiación de la compra de tu coche nuevo para que no te lleves ninguna sorpresa desagradable.

 

¿Por qué en un concesionario quieren que financies la compra del coche? 

Está claro que con la crisis es difícil que haya quien pueda pagar su nuevo vehículo al contado por lo que los comerciales de los concesionarios han de adaptarse a estos tiempos de crisis si no quieren perder ventas y, por tanto, dinero. 

Una vez escogido el modelo, versión, color, extras… el comercial te ofrecerá dos presupuestos: uno con el pago al contado y otro con el precio financiado. El pago al contado normalmente  suele ser más caro que el financiado, tanto en los concesionarios como en las casas de coches de segunda mano.

Suele ser bastante habitual ver anunciado en televisión los descuentos que ofrecen las marcas, siempre sujetos a financiación. Eso sí: hay que leer la letra pequeña y echar cuentas, porque la financiación de la compra de un vehículo no siempre acaba resultando la opción más económica: ten en cuenta que hay que pagar los intereses de cada fraccionamiento del pago así que ese descuento, al final, acaba reduciéndose bastante (y en algunos casos hasta desapareciendo).

 

Por qué sí interesa financiar la compra de un coche

A pesar de este truco tan empleado por los concesionarios, sí hay razones por las que interesa financiar la compra de un vehículo nuevo. Y es que normalmente con dicha financiación se nos ofrece una serie de servicios (mantenimiento, extensión de la garantía, un año de seguro gratuito…) que no van incluidos si no financias la compra y su contratación aparte encarecería mucho más el precio (entre unos 800 o 1000 euros de más).

La otra, ya la sabemos todos y es la más “popular”: la no disponibilidad de liquidez inmediata. Financiando la compra se puede pagar la totalidad (o casi todo, en caso de dar una pequeña entrada al contado) del vehículo en cómodos plazos mensuales. 

 

Dónde hacerlo y papeles necesarios 

Puedes solicitar dichos préstamos en el banco o en el mismo concesionario. Siempre está bien comparar distintas opciones, aunque los expertos recomiendan aceptar la financiación que ofrece la marca, ya que suele tener condiciones más ventajosas, mayores garantías y es mucho más cómodo (ya que el papeleo lo gestionan en el mismo concesionario).

Para la financiación te pedirán bastantes papeles, básicamente para asegurar que tienes solvencia para poder pagar las cuotas. La documentación a presentar es la siguiente:

  • Documento Nacional de Identidad (original y copia).
  • Cartilla del banco o un recibo actual.
  • Copia de las dos últimas nóminas.
  • Permiso de circulación y ficha técnica (en caso de que entregues tu viejo vehículo). 

Además, hay algunas campañas de descuento para las que piden el libro de familia u otros documentos que acrediten que puedes sumarte a la aplicación de las bonificaciones extras que ofrece la marca.

 

Ojo a la letra pequeña del contrato

Una vez decidida la compra y el tipo de financiación, hay que prestar atención a la letra pequeña del contrato que, en la mayoría de ocasiones, contiene términos que pocas personas entienden:

  • TIN (Tipo de Interés Nominal): porcentaje de intereses a pagar para que te concedan el préstamo. 
  • TAE (Tasa Anual Equivalente): es la suma del TIN más la comisión de apertura y la de cancelación. Refleja la cantidad de intereses totales que se pagarán por el préstamo.
  • Comisión de apertura (o de estudio): porcentaje aplicado al formalizar el préstamo.
  • Comisión de cancelación total: comisión aplicada si el cliente cancela el préstamo antes del tiempo estipulado. Se suele imponer para que el cliente no refinancie lo que debe del préstamo en otra entidad bancaria.
  • Comisión por amortización anticipada: cantidad de dinero que cobra la entidad financiera cada vez que el cliente amortiza parte del capital pendiente.

 

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