Adquirir un vehículo puede suponer más de un quebradero de cabeza. Siempre dependerá de nuestros gustos, aunque el primer paso es la elección de una marca y un modelo determinados, además de comparar precios entre las distintas casas. Una vez decidido, acudimos al concesionario, pero aún quedan muchos factores a tener en cuenta antes de terminar de efectuar la compra. Tapicería, extras, tecnología… sin olvidarnos del color de la carrocería.

El color escogido depende fundamentalmente de los gustos de cada persona. No hay que olvidar que la publicidad y las modas también influyen en esta decisión, puesto que el color utilizado en las campañas publicitarias influye en nuestras emociones y suele ser el más demandado. También influyen otros factores como la suciedad, el calor, la posibilidad de revenderlo… 

 

Consejos a tener en cuenta para escoger el tono adecuado

Precio del color

Normalmente cada coche tiene un color o dos “de serie” gratuitos que no aumentan el precio total del mismo. Si ese color no nos gusta, el técnico comercial siempre nos mostrará la gama de colores disponibles para el modelo que queremos, pero esos tonos ya hay que pagarlos. Su precio suele oscilar entre los 200 y los 600 euros, dependiendo de si la pintura es metalizada o mate

 

Suciedad

Los colores más “sucios” son los oscuros, pues son más difíciles de mantener limpios. Si buscas un coche que no muestre demasiado la suciedad, los mejores son los claros, sobretodo blancos y grises plateados. Asimismo, si tienes un golpe y le haces un arañazo o un rayón, los colores oscuros lo resaltarán mucho más que los claros, que lo camuflarán. 

 

Calor 

Si vives en una zona costera o muy calurosa, este factor puede resultar de gran importancia. Y es que, aunque todos los coches tienen aire acondicionado ahora, no está de más escoger un tono que repela el calor. Cuanto más oscura sea la carrocería, retendrá más energía solar y atraerá más el calor. Sucede al contrario con el color blanco y los matices claros, que se calientan mucho menos gracias a su gran capacidad para reflejar la luz del sol. 

 

Accidentes de tráfico

Un estudio de la Universidad de Auckland realizado entre más de mil conductores determinó que los coches blancos y de tonalidades claras son los que menos accidentes de tráfico sufren. Por el contrario, los autos negros, marrones y verdes son los que más accidentes tienen. Esto se debe a que los colores oscuros se suelen confundir más con el entorno que los rodea y cuesta más diferenciarlos. Cuanto mayor sea su visibilidad, menos accidentes tendrá.

 

Valor de reventa

Es más fácil revender un coche de colores oscuros o metalizados, pues, según en qué modelos, los colores muy chillones (amarillo, naranja y rojo) hacen que el vehículo sea más difícil para su reventa teniendo que rebajar su precio antes de sacarlo al mercado. Esto también hay que tenerlo en cuenta a la hora de personalizar otras características como la tapicería y las llantas.

 

Precio del seguro

Hay quien asegura que esto sólo es una leyenda urbana y que el color no influirá en el precio del seguro, pero sí lo harán otros aspectos como la edad o el historial de accidentes. Otros dicen que los tonos metalizados, además de ser más caros, aumentarán el precio del seguro, así como los rojos. ¿Mito o realidad? Lo mejor siempre será preguntar en la aseguradora.

 

Coste de mantenimiento de la pintura

El mantenimiento de la pintura de tonos oscuros es más caro que el de los matices claros.

 

Psicología 

Esto es algo subjetivo de cada persona y aquí entran en juego otros factores como la edad y el sexo, aunque inconscientemente hacemos asociaciones entre los colores y qué nos transmiten. Así, por ejemplo, el blanco se equipara con la alegría y la frescura mientras que los tonos negros y oscuros se asocian al poder y es por ello por lo que hay muchas berlinas de estos matices. Por su parte, los rojos y azules transmiten juventud, energía y dinamismo, siendo éstos los más elegidos por los jóvenes para sus vehículos. Por el contrario, los tonos grisáceos se suelen asociar con la elegancia y la distinción, siendo los más elegidos por personas más adultas.

 

Originalidad

A más de una persona no le gusta salir a la calle y comprobar que hay cientos de coches con el mismo color que el suyo. La marca Mini fue pionera en esto con sus pegatinas y sus techos coloridos. Aunque son cada vez más las marcas y concesionarios que ofrecen diversas opciones para personalizar el vehículo a nuestro gusto. Un ejemplo es el de escoger un color para la carrocería del coche y otro distinto para el del techo (o un techo solar) o los retrovisores exteriores de distinto color.

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